La enseñanza del sistema alfabético en los primeros años escolares
Uno de los debates centrales en el campo de la alfabetización inicial se vincula con el modo en que los niños acceden al conocimiento del sistema de escritura. Las investigaciones contemporáneas coinciden en señalar que el aprendizaje de la lectura y la escritura requiere una enseñanza explícita y sistemática del funcionamiento del sistema alfabético.
Aprender a leer no implica únicamente memorizar palabras escritas, sino comprender que las palabras del lenguaje oral pueden representarse mediante un conjunto limitado de signos gráficos. Este principio alfabético supone que las letras representan sonidos del habla y que, a partir de estas correspondencias, es posible decodificar y producir palabras escritas.
Los estudios desarrollados por Ana María Borzone han demostrado que el acceso al sistema de escritura se favorece cuando la enseñanza articula el desarrollo del lenguaje oral, la conciencia fonológica y el conocimiento progresivo de las relaciones entre grafemas y fonemas. Desde esta perspectiva, el aprendizaje de la lectura se apoya en una enseñanza sistemática y gradual de las correspondencias entre letras y sonidos, integrada con prácticas significativas de lectura y escritura.
En este sentido, Borzone sostiene que las dificultades en el aprendizaje de la lectura no se explican por limitaciones de los niños sino por la ausencia de propuestas de enseñanza adecuadas, subrayando que “los niños tienen todas las capacidades para aprender y es la enseñanza la que debe generar las condiciones para que ese aprendizaje ocurra”.
La enseñanza explícita y progresiva de la lectura y la escritura
Desde una perspectiva didáctica, enseñar el sistema de escritura implica ofrecer a los niños oportunidades para comprender cómo funciona el lenguaje escrito. Esto supone abordar progresivamente distintos aspectos del sistema alfabético:
- reconocimiento de letras
- correspondencias entre sonidos y grafías
- segmentación de palabras
- lectura de palabras y oraciones
- producción de escrituras iniciales
Estas propuestas deben desarrollarse en un contexto de lectura frecuente de textos, conversaciones sobre el lenguaje y situaciones de escritura con sentido.
La enseñanza explícita no implica reducir la alfabetización a ejercicios mecánicos, sino hacer visible para los niños el funcionamiento del sistema de escritura y brindarles herramientas para comprenderlo. La investigación en psicolingüística ha mostrado que cuando estas relaciones se enseñan de manera clara y sistemática, los niños logran avanzar más rápidamente en el aprendizaje de la lectura.
Aportes del equipo de investigación en alfabetización
El trabajo desarrollado por el equipo coordinado por Ana María Borzone ha contribuido significativamente a la comprensión de los procesos implicados en la alfabetización inicial y al diseño de propuestas pedagógicas fundamentadas en evidencia.
Dentro de este equipo se destacan los aportes de María Magdalena Lacunza, licenciada en Ciencias de la Educación y especialista en alfabetización, quien ha desarrollado materiales didácticos y propuestas de formación docente orientadas a la enseñanza del sistema de escritura.
Entre estos desarrollos se encuentran los materiales Klofkyna Lee y escribe, elaborados en colaboración con Borzone y su equipo. Estos recursos incluyen cuadernillos de lectura, trazado y escritura destinados a niños del nivel inicial y del primer ciclo de la escuela primaria, así como guías para docentes que orientan la enseñanza del sistema alfabético.
Los materiales proponen secuencias didácticas que integran:
- actividades de conciencia fonológica
- reconocimiento progresivo de letras
- lectura guiada de palabras y oraciones
- producción de escrituras iniciales
De este modo, se busca favorecer la comprensión del funcionamiento del sistema de escritura a través de experiencias de aprendizaje estructuradas y progresivas.
Materiales didácticos y nuevas situaciones de enseñanza
Los desarrollos de la Lic. María Magdalena Lacunza también incorporan el uso de recursos digitales y materiales impresos que permiten generar nuevas situaciones de enseñanza del sistema de escritura. En particular, el proyecto Klofkyna Lee, que combina un juego digital interactivo con cuadernillos de alfabetización, propone integrar distintos soportes para acompañar los procesos de aprendizaje de los niños.

Estas propuestas buscan articular la enseñanza del sistema alfabético con actividades motivadoras que permitan a los estudiantes interactuar con el lenguaje escrito en distintos contextos.
La utilización de materiales narrativos, personajes y situaciones ficcionales favorece además la motivación en torno a la lectura y la escritura, permitiendo que los niños participen activamente en el proceso de alfabetización.
Hacia una alfabetización basada en evidencia
Las investigaciones desarrolladas en las últimas décadas han puesto de manifiesto la importancia de fundamentar las prácticas de alfabetización en conocimientos provenientes de la lingüística, la psicología cognitiva y la didáctica de la lengua.
Los aportes del equipo de Ana María Borzone, junto con los desarrollos didácticos impulsados por María Magdalena Lacunza, constituyen un ejemplo de esta articulación entre investigación y práctica pedagógica.
Promover una alfabetización basada en evidencia implica reconocer que el aprendizaje de la lectura y la escritura requiere una enseñanza explícita, sistemática y sostenida en el tiempo, que permita a todos los niños acceder a la cultura escrita y desarrollar las competencias lectoras necesarias para su trayectoria escolar.
